Serie Cíclope

Un ojo. Demasiada personalidad.

Esta serie es mi brillante y caótica carta de amor al reino animal, donde cada ser es reimaginado con un ojo grande y fijo y sin camuflaje. Colores llamativos, vibras extrañas y un sano irrespeto por la biología.

Serie de comida neón

Comida, pero eléctrica.

Esta serie sube la saturación y sirve pura dopamina visual: fideos brillantes y frutas que parecen haber estado de fiesta bajo una luz negra. Es arte pop con un subidón de azúcar y sin fecha de caducidad.

Serie Bocas Del Toro

Historias de quemaduras solares y leyendas de pequeños pueblos, pintadas a todo volumen.

Esta serie captura el caos, el color y el encanto de la vida isleña, donde los loros dominan los árboles, los lugareños tienen mejores chismes que Netflix y cada atardecer es en alta definición. Es la realidad tropical con un filtro pop-art y un toque de tranquilidad.